CUSTODIA COMPARTIDA. SITUACION ACTUAL Y REQUISITOS


1.- Introducción y situación actual.

Según un informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) la custodia compartida se está concediendo en nuestro país en una de cada cuatro rupturas matrimoniales (ver noticia aquí). Lo más sorprendente, además de dicho dato, que aún me parece pequeño, es el rápido crecimiento que tal modalidad de custodia está experimentando en España en los últimos años ya que, en apenas ocho años, ha subido 15 puntos porcentuales. En 2007 se concedía la custodia compartida en un 9,7% de los casos de ruptura matrimonial con menores, siendo en el año 2015 la modalidad aplicada en el 24,7% de los casos.

En una de las últimas Sentencias dictadas por el Tribunal Supremo, la Sentencia 552/2016 de 20 de Agosto del 2016, de la que es ponente D. Francisco Javier Arroyo Fiestas, se fijan los criterios y requisitos que han de darse en el caso concreto para que un sistema de custodia compartida sea viable y, por tanto, posible de acordarse y ser ratificado por los jueces de nuestro país. En primer lugar la citada Sentencia establece que la custodia compartida no se trata “de una medida excepcional, sino que al contrario, habrá de considerarse normal e incluso deseable, porque permite que sea efectivo el derecho que los hijos tienen a relacionarse con ambos progenitores, aun en situaciones de crisis, siempre que ello sea posible y en tanto en cuanto lo sea”.

2.- Requisitos para su concesión.

Ahora bien, ¿cuándo considera el Tribunal Supremo que es posible establecer tal régimen de custodia? Pues bien, el TS supedita su establecimiento a la defensa del interés de los menores que van a quedar afectados por tal medida, de tal manera que lo que se pretende es mantener el modelo de convivencia entre padres e hijos más parecido posible al existente antes de la ruptura matrimonial para que los padres sigan manteniendo, por igual, sus obligaciones y derechos con respecto de la educación y desarrollo de los menores así como que los menores sigan manteniendo la relación con los dos progenitores con la mayor normalidad posible en este nuevo marco de relaciones familiares, conforme también se indica en la Sentencia del Tribunal Supremo de 2 de julio de 2014, Rec. 1937/2013.

El Tribunal Supremo en dicha sentencia, recogiendo también la doctrina fijada en su Sentencia de fecha 29 de abril de 2013, establece que la custodia compartida “debe estar fundada en el interés de los menores que van a quedar afectados por la medida que se deba tomar, que se acordará cuando concurran criterios tales como la práctica anterior de los progenitores en sus relaciones con el menor y sus aptitudes personales; los deseos manifestados por los menores competentes; el número de hijos; el cumplimiento por parte de los progenitores de sus deberes en relación con los hijos y el respeto mutuo en sus relaciones personales; el resultado de los informes exigidos legalmente, y, en definitiva, cualquier otro que permita a los menores una vida adecuada, aunque en la práctica pueda ser más compleja que la que se lleva a cabo cuando los progenitores conviven”.

Indica también el TS que “para la adopción del sistema de custodia compartida no se exige un acuerdo sin fisuras, sino una actitud razonable y eficiente en orden al desarrollo del menor, así como unas habilidades para el diálogo que se han de suponer existentes en los litigantes, al no constar lo contrario”. Por tanto, atendiendo a la jurisprudencia del Supremo y a lo dispuesto en el artículo 92 del Código Civil, no se acordará únicamente la custodia compartida cuando ambos progenitores estén de acuerdo en ello y así lo hayan solicitado conforme al aparatado 5 del citado artículo, sino que también se acordará, conforme se establece en el apartado 8 del mismo artículo, cuando se solicite por uno solo de los cónyuges y se pruebe que se dan los requisitos antes vistos y que la jurisprudencia considera indispensables para la adopción de la custodia compartida.

3.- Conclusión.

Por tanto, y en resumen, entendemos que el aumento de la concesión de custodia compartida en las rupturas producidas en nuestro país en los últimos años es una buena noticia, ya que permite, si se dan las condiciones y circunstancias necesarias para defender el interés de los menores, asegurando su buen desarrollo y reduciendo en la medida de lo posible los trastornos que esta nueva circunstancia familiar pudiera generar, que los menores sigan manteniendo una (buena) relación con ambos progenitores y éstos a su vez sigan colaborando por igual en la educación y demás obligaciones relativas al desarrollo de los menores.

Entradas recientes
Archivo
Buscar por tags
Síguenos
  • Twitter Basic Square

© 2016 por Sánchez-Iniesta Abogados. Todos los derechos reservados

  • Twitter Clean